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Papiros: Símbolo de un gobierno que escucha a su pueblo

Con la última resolución expedida por el Ministerio de Transporte, el Gobierno del presidente Gustavo Petro le cumplió a la gente de Puerto Colombia y garantizó que hasta octubre (prorrogable hasta fin de año) no serán cobradas las categorías C1 y C2 en la caseta de control conocida como el Peaje Papiros. Es decir, los carros particulares, de los porteños y los atlanticenses no tendrán que pagar nada en un peaje que divide groseramente el área metropolitana de Barranquilla. 

Esta es una gran victoria que hay que celebrar y cuyo principal promotor ha sido la movilización ciudadana. Hay que reconocerlo, la gente de Puerto Colombia dio un ejemplo de organización social, de presión ciudadana pacífica, de argumentación técnica y sobre todo de articulación y tolerancia porque gracias a ella se logró poner de acuerdo a todos los sectores sociales y políticos del departamento para perseguir el mismo fin. 

Nunca antes toda la dirigencia política, desde concejales, diputados y congresistas, pasando por la Alcaldía y la Gobernación, los órganos de control como la Defensoría del Pueblo y la Procuraduría, y terminando con la suma de la academia, representada por la Universidad del Atlántico y la Universidad Autónoma del Caribe, habían trabajado juntos de esta manera.

 Peaje Papiros

Entre tantos actores también hay que hacer un reconocimiento especial al Gobierno Nacional, porque si hay algo cierto es que este problema no es nuevo, es una lucha que se ha librado por casi 30 años y siempre había encontrado oídos sordos. Esta vez fue la excepción, el gobierno del Cambio sí escuchó y eso hay que valorarlo. 

En una carta que dirigimos al presidente Petro en donde le pedíamos intervenir en este tema, afirmamos: “Papiros es el símbolo de la desidia de los pasados gobiernos que históricamente han ignorado el clamor de la comunidad, la cual se siente asfixiada por el cobro de un peaje que deben pagar para llevar a sus hijos al colegio, trasladarse a sus lugares de trabajo, acudir a los hospitales de la zona e incluso llorar a sus muertos, pues en esta vía quedan colegios, universidades, hospitales y cementerios”. Hoy podemos afirmar que Papiros se convirtió en el símbolo de lo que es posible lograr cuando un gobierno es capaz de escuchar a la ciudadanía. 

Sin embargo, este es un paso muy importante pero no es una victoria definitiva. Los problemas de Papiros no se circunscriben a su cobro para los carros particulares. Este es un sector que tiene graves problemas de movilidad y de seguridad vial, donde han muerto varias personas a causa, entre otras cosas, de la falta de iluminación de la vía, y de una báscula que tiene característica técnicamente deficientes. Este fin de semana, por no ir más lejos, hubo un nuevo accidente.

Peaje Papiros

Además, al reactivar el cobro al sector transportador deja la tarea pendiente de encontrar una solución integral, pues ellos también sufren un doble cobro al pasar, en menos de 8 kilómetros, también por el Peaje de Puerto Colombia.

Por eso la petición del desmonte definitivo de Papiros se mantiene y es necesario continuar las gestiones para alcanzar este fin. 

En principio serán cuatro meses de no cobro para categorías C1 y C2, con la posibilidad de extenderlo hasta 6 meses, es decir, hasta que finalice el año. En ese momento ya habrá dejado de regir el decreto 0050 de 2023, que congela las tarifas de los peajes en toda Colombia, y las universidades habrían entregado sus conclusiones técnicas, jurídicas y financieras para justificar la redistribución de las tarifas entre los peajes de la Vía al Mar, lo que haría innecesario la existencia de la caseta. Estamos muy cerca de lograrlo.