Marbel Romero Licona
Marbel Romero Licona
Foto
Zona Cero

Share:

"¿Qué va a tener plata esa negra para comprar telas?"

La frase que asegura una confeccionista en Barranquilla le dijo un trabajador de un almacén en el norte de la ciudad.

Un caso de presunta discriminación contra una mujer afro fue denunciado por la misma afectada.

El hecho se registró en un almacén de venta de telas en la carrera 52, entre calles 72 y 74, en el norte de la ciudad.

Marbel Romero Licona contó a Zona Cero que estuvo en el almacén Lafayette cotizando unas telas pero que como todas no estaban, le solicitó al vendedor que le facilitara una muestra para mostrarla al cliente que la contrató para fabricar unos uniformes porque veía ella un cambio de colores.

Marbel, quien dijo que era cliente frecuente del almacén antes de la pandemia, se mostró sorprendida porque la respuesta del joven era que no podía regalarle la muestra sino que allá las alquilaban por $50.000. Ella le respondió que no tenía ese dinero y que era solo un pedacito que necesitaba. Como el joven insistió en que no podía darle la muestra, Marbel le preguntó si en el establecimiento había habido un cambio de administración a lo que el joven respondió afirmativamente.

La mujer afro de padres bolivarenses, pero nacida en Barranquilla, señaló que le respondió al vendedor que era obvio que había habido un cambio. “No quise discutir con él y me retiré”.

“En el momento en que yo me retiro él dice: ¿A dónde va a tener esa negra plata para comprar telas”, recordó. “Eso fue todo, yo me retiré obviamente, dolida, herida porque yo creo que no tengo un capuchón y después me lo voy a quitar y después  van a decir que soy una mujer negra. Además, mi atuendo dice que soy una mujer orgullosamente afro”, señaló.

Marbel Romero Licona

La mujer precisó que “yo duré dos días en duelo, eso para mi fue grande porque hirieron mi susceptibilidad”.

Narró que es la primera vez que vive una discriminación de este tipo. “Por qué a estas alturas de la vida, cuando en los mismos colegios están dando clases étnicas. Toda clase de etnia debería ser respetada”.

El impase que sufrió la confeccionista con la tela que buscaba lo resolvió posteriormente con otro almacén en el que consiguió una muestra y pudo cumplirle a su cliente.

En una carta a la ONG Confluencia de Mujeres que elevó una queja ante el almacen de cadena nacional se les informa que “si durante la experiencia vivida por la señora Romero hubiere ocurrido algo diferente que le haya ocasionado los sentimientos que ustedes nos refieren, no hay duda de que esta organización rechaza dicha conducta y presenta las excusas públicas solicitadas en su escrito”.

“Iniciaremos la investigación correspondiente al interior de la tienda mencionada con el ánimo de determinar las condiciones de tiempo, modo y lugar, y de esta manera, adoptar las medidas internas de mejoramiento que fueren necesarias”, señala.

 

Más sobre este tema: