El trío de ladrones que robó, según mostraron las cámaras de seguridad, en Penguin regresaron al día siguiente a Buenavista II, pero ya los habían identificado.
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Tres ladrones quisieron volver por más y fueron atrapados gracias a seguridad de Buenavista

Los mismos que el día anterior robaron, como lo muestran las cámaras de seguridad, en Penguin.

Las tres personas que el jueves robaron en un almacén en Buenavista II, tal y como lo muestran las cámaras de seguridad de Penguin, el local afectado, regresaron este viernes en la noche al centro comercial buscando más víctimas en otros negocios, pero no les fue tan bien como la vez anterior.

No contaron conque que ya estaban identificados por el Departamento de Seguridad del Centro Comercial Buenavista I y II y cuando arribaron en la víspera fueron inmediatamente detectados y puestos de inmediato a disposición de las autoridades.

"Ellos entraron antes de ayer en horas de la noche, tal y como lo reseñaron, el día de ayer en horas de la noche volvieron a ver dónde cometían otro ilícito, ellos son los llamados mecheros, que se dedican a hurtar prendas de vestir", señaló un funcionario autorizado de esa área.

Contó que "en el momento en que se comete un hurto y nos lo reportan, estamos pendientes y nos dedicamos a hacer un seguimiento con cámaras con tal de detectarlas para tenerlas plenamente identificadas, y cuando ingresaron procedimos de manera puntual a hacerle la retención y a llamar a la Policía".

"Ellos fueron plenamente identificados por parte el almacén y los videos que son elementos probatorios. Son dos hombres y una mujer", agregó.

Los ladrones hurtaron el jueves varias ‘pintas’ conformadas por bermudas y T-shirt en ‘Original Penguin’, en el centro comercial Buenavista II.

El departamento de Seguridad de Buenavista I y II siempre recomendó a los locales comerciales que extremen las medidas de seguridad al momento en que ingresa un buen número de personas ya que analizan cuántos dependientes tiene el almacén, para manejar el hurto a través de un 'sofisma de distracción'. "Alguien pide una prenda, que esa no le gusta, pide la que está más alta y más alejada, que no se ve en disponibilidad en los percheros y estanterías. Esa es la modalidad más común. Piden una talla que no hay para que una persona tenga que abandonar y quede una sola", manifestó la fuente.