Dos estudiantes de Malambo en una imagen de archivo sobre entrega de computadores por parte de MinTIC
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Gobierno digital no debe ser sinónimo de ausencia de Estado

No todos los colombianos tienen la posibilidad de acceder a las nuevas tecnologías.

Por Cecilia De Alba Narváez

cecidealba@msn.com

La evolución tecnológica de la información y comunicaciones (TIC), llegada con el nuevo siglo, facilitó el  desarrollo social y económico mundial;  inicialmente en el sector industrial, comercial y de servicios privados. Posteriormente el sector público lo asumió como estrategia de gobierno.

La Organización de Estados Americanos OEA, en el año 2006 lideró con su  Declaración de Santo Domingo, la estrategia de “Gobierno Electrónico”  promoviendo la  modernización de los  Estados partes, con  capacitaciones a los funcionarios públicos en el tema para el uso de las tics como herramienta de acceso y participación ciudadana,  así como la obligación de rendición de cuentas.

En Colombia la estrategia de gobierno en línea (GEL) iniciada por  Pastrana, en el año 2000,  creo el programa agenda de conectividad, que dependía directamente de la Presidencia  y, emitió las primeras directrices de  implementación de las TIC en las entidades públicas.

Con  el gobierno de Álvaro Uribe se impuso la obligatoriedad del GEL para todo el sector público y se crearon Portales como el Único de Contratación (PUC),  el Sistema Único de Información y Trámites (SUIT), la Intranet Gubernamental.

Con la era de Juan Manuel Santos, se crea la Política Publica de Gobierno Digital y el Programa Vive Digital,  logrando   más de 8.8 millones de conexiones a internet,  convirtiéndonos en el primer país de Latinoamérica con Internet de alta velocidad en todos los municipios, y el 52% de entidades de orden territorial y 78% de orden nacional cumplía con la implementación del GEL.  (González Pineda L. 2017).

En la Presidencia de Iván Duque se  crea la Carpeta Ciudadana Digital,  el portal Colombia compra eficiente, se reglamentó la cyberseguridad y se centralizaron todas las ofertas de servicios del Estado en el Portal Gov.co

Pero el salto más grande se da con la pandemia del Covid-19, que empujó a todas las instituciones públicas a lanzarse al mundo digital,  las entidades del sector justicia  casi improvisadamente digitalizaron sus diligencias presenciales. Igual los organismos de control, y las entidades territoriales; incluso los servicios de atención prioritaria como salud, educación, seguridad se volcaron  a la virtualidad.

Pero esta  estrategia del Estado Digital que supone mayor acceso y participación ciudadana, en la realidad se ha convertido en un sinsabor de ausencia de Estado, hoy los despachos judiciales están vacíos, el usuario o su abogado no tiene acceso a los funcionarios, en las ventanillas no hay solución, no hay entrega de información, solo indican que se dirijan al expediente digital.

Igual sucede con los organismos de control, con los trámites ante las diferentes superintendencias; el Estado no tiene un rostro, no hay atención presencial, el usuario se choca con una ventanilla con cara poco amable, y muchos vestidos de vigilancia que te mandan a la página virtual.

Todo lo reciben y lo entregan vía digital,  notificaciones por la página que generalmente tiene fallas de conexión y cuando se  logra acceder a la información ya vencieron los términos.

Y en las Gobernaciones o  Alcaldías, la mayoría cerraron los edificios, no hay ciudadano o ciudadana de a pie que tenga lugar a ingresar, sino tienes un amigo funcionario que  indique a la portería tu pase de ingreso, te quedas plantado en la puerta.

Las únicas ventanillas, donde para ver de frente a un funcionario público e incluye madrugones, largas filas y rostros descorteces,  son aquellas para pagar impuestos o multas, y  las del Sisben.

Es decir que aquel colombiano o colombiana que apenas tiene para comer, no tiene un PC o un celular, (y que son un gran grueso de la población), para acceder a los servicios públicos. Cuantos niños o niñas se rezagaron en la pandemia en  su proceso educativo por carecer de recursos de conexión? Cuántos usuarios no reciben atención en salud por no saber ingresar a la página de su EPS?

El  Estado  digital, que debe ser más ágil, más eficiente,  transparente y con mayor conexión con el pueblo, en la práctica se ha convertido en un Estado inaccesible para la ciudadanía.

La atención digital No debe reemplazar totalmente la atención presencial, hay que restablecer el rostro amable, orientador y servicial de las instituciones públicas.

Volvamos a la interacción presencial Estado-Ciudadanía, para que la virtualidad no sea un escudo a  la corrupción y la inoperancia pública.

 

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